sábado, 29 de noviembre de 2008

A PROPOSITO DE LA APEC

El Foro de Cooperación Económica de Asia-Pacífico, es el mayor espacio para facilitar el crecimiento económico, la cooperación, el comercio y las inversiones en la región de Asia-Pacífico, siendo una agrupación intergubernamental que opera sobre la base de compromisos no vinculantes. Creado en 1989 con la participación de 12 países, es hoy uno de los bloques económicos más poderosos en términos económicos: en la última década representó el 70% del crecimiento de la economía mundial.
Es uno de los grupos más dinámicos cuyos objetivos son muy claros: reducir las trabas que impiden o dificultan el comercio al interior del bloque. Sus principios disponen, entre otras cosas, que los países miembros reduzcan al mínimo la utilización de prescripciones en materia de resultados que distorsionen o limiten la expansión del comercio y la inversión.
En este contexto y en medio de un oscuro panorama financiero internacional, los países miembros del Foro que se desarrolló la semana pasada en Perú, tendrán como misión principal recuperar la confianza en los mercados en medio de la crisis global y ampliar la participación en el proceso de construcción de la comunidad de Asia Pacífico, promoviendo la integración económica regional y, por sobre todo, destrabando la actividad comercial, que en conjunto representa el 49% de los intercambios a nivel mundial.
Integrada por 21 economías que reúnen a 2.600 millones de habitantes, 40% de la población mundial, y producen aproximadamente US$ 29 billones o 53% del PIB global, el Foro buscó en Lima profundizar el libre comercio frente a las amenazas del proteccionismo, además de darle continuidad a la discusión de la reciente cumbre del G-20, que se comprometió a potenciar el crecimiento económico y mejorar la regulación de los mercados.
La idea central es incentivar la eliminación de barreras comerciales, que permitan que la inversión extranjera directa garantice la asignación de capitales de la forma más eficiente posible.
Es que, según el estudio “Oportunidades de comercio e inversión entre América Latina y Asia-Pacífico: El vínculo con APEC”, elaborado por la CEPAL, una de las principales razones del bajo nivel de comercio entre ambas regiones es la falta de inversión extranjera directa relacionada con la búsqueda de la eficiencia.
Las 21 economías centraron sus esfuerzos, además, en reforzar los mecanismos de supervigilancia que deban tener los organismos financieros internacionales, ampliar la participación de los países emergentes en estos mecanismos, profundizar la responsabilidad social de las empresas y fortalecer el desarrollo humano y económico.
En ese sentido, la CEPAL aseguró que los países de Latinoamérica y el Caribe deberán redoblar sus esfuerzos para identificar y aprovechar las posibles complementariedades derivadas de una mayor integración con Asia, ante las oportunidades únicas que ofrece actualmente la región latinoamericana para sentar las bases de un continuo flujo de relaciones comerciales y de inversión con el continente asiático.
Finalmente, la CEPAL sostuvo que los países de la región deberán buscar un mejor acceso a los mercados de Asia-Pacífico, ya sea mediante acuerdos bilaterales individuales o por medio del trabajo coordinado para llegar a acuerdos conjuntos. Según el organismo Chile, México y el Perú deberían desempeñar un papel clave en la coordinación de posiciones y trabajar juntos tanto en APEC como en los esquemas de integración intrarregional.
En esta cumbre se concretó un Tratado de Libre Comercio (TLC) Perú-China, similar al que entró en vigencia con Chile en 2006. Mc Bride, de Capechi, refiere en El Comercio, que “sólo el primer año de vigencia del TLC de Chile-China, el vecino país vio incrementado en US$ 1.000 millones sus exportaciones. Eso es lo que podría pasar cuando entre en vigencia el acuerdo con el Perú” resalta. Efectivamente, China tiene un apetito voraz por las materias primas que producen las economías de la región. Además, dijo: “Por costumbre, en China y Japón no comían ensaladas, pero eso ha comenzado a cambiar, sobretodo en los restaurantes. Sólo el 10% de territorio chino está destinado a la siembra, así que nosotros tenemos una gran oportunidad para proveer de espárragos verdes, de uvas y mangos a dicho país”.
Se estima que al término del encuentro, la APEC generará para el Perú US$ 6.000 millones en compromisos de inversión, los que serán destinados a proyectos de infraestructura hotelera, construcción de carreteras, puertos, en el sector energía y turismo. Actualmente, Perú es uno de los países latinoamericanos que más atrae la inversión extranjera directa gracias a los avances que ha hecho en la economía, contando con una infraestructura adecuada, estabilidad política y buena conectividad.
Perú ganará oportunidades no sólo de carácter comercial sino también el compromiso de inversiones. Somos un país estable con condiciones favorables para la inversión extranjera, por eso queremos vender al país como un buen centro de inversiones para América Latina y ser la puerta de entrada a otros mercados de Sudamérica”, dijo el investigador peruano de Centrum Católica y experto en APEC, Jorge Torres, en AméricaEconómica.com.
Respecto de si la crisis financiera podría afectar los proyectos de inversión en el país, el profesional sostuvo que “la crisis sí nos afecta, en cierta forma, ya que los commodities están bajando sus precios, pero creo que nos estamos sobrepreocupando porque las cifras no apuntan a catástrofes. Habrá crisis y recesión, pero la magnitud será limitada y no significará una hecatombe. La desaceleración económica no afectará las oportunidades de inversión”.
Actualmente la conforman 21 miembros cuyos datos al 2007 son:
Australia, miembro desde 1989; con una población de 20,7 millones de habitantes; con un PBI de US$ 822,1 millones; con un PBI per capita de US$ 39,32, con una inflación de 2,3% y una Balanza de Cuenta Corriente de -6,2%.
Brunei Darussalam, miembro desde 1989; con una población de 0,4 millones de habitantes; con un PBI de US$ 12,0 millones; con un PBI per capita de US$ 31,30; con una inflación de 0,4% y una Balanza de Cuenta Corriente de 57,3%.
Canadá, miembro desde 1989; con una población de 20,7 millones de habitantes; con un PBI de US$ 822,1 millones; con un PBI per capita de US$ 39,32, con una inflación de 2,3% y una Balanza de Cuenta Corriente de -6,2%.
Chile, miembro desde 1994; con una población de 16,4 millones de habitantes; con un PBI de US$ 149,6 millones; con un PBI per capita de US$ 9,03, con una inflación de 4,4% y una Balanza de Cuenta Corriente de 3,7%.
China, miembro desde 1991; con una población de 1.314,1 millones de habitantes; con un PBI de US$ 3.051,2 millones; con un PBI per capita de US$ 2,31, con una inflación de 4,8% y una Balanza de Cuenta Corriente de 11,1%.
Corea, miembro desde 1989; con una población de 48,3 millones de habitantes; con un PBI de US$ 943,0 millones; con un PBI per capita de US$ 19,49, con una inflación de 2,5% y una Balanza de Cuenta Corriente de 0,6%.
EE. UU., miembro desde 1989; con una población de 299,7 millones de habitantes; con un PBI de US$ 13.770,3 millones; con un PBI per capita de US$ 45,49, con una inflación de 2,9% y una Balanza de Cuenta Corriente de -5,3%.
Filipinas, miembro desde 1989; con una población de 87,0 millones de habitantes; con un PBI de US$ 133,3 millones; con un PBI per capita de US$ 1,50; con una inflación de 2,8% y una Balanza de Cuenta Corriente de 4,4%.
Hong Kong, miembro desde 1991; con una población de 6,9 millones de habitantes; con un PBI de US$ 201,8 millones; con un PBI per capita de US$ 28,98, con una inflación de 2,0% y una Balanza de Cuenta Corriente de 12,3%.
Indonesia, miembro desde 1989; con una población de 222,1 millones de habitantes; con un PBI de US$ 407,5 millones; con un PBI per capita de US$ 1,81; con una inflación de 6,4% y una Balanza de Cuenta Corriente de 2,5%.
Japón, miembro desde 1989; con una población de 127,7 millones de habitantes; con un PBI de US$ 4.302,1 millones; con un PBI per capita de US$ 33,67; con una inflación de 0,0% y una Balanza de Cuenta Corriente de 4,9%.
Malasia, miembro desde 1989; con una población de 26,4 millones de habitantes; con un PBI de US$ 160,6 millones; con un PBI per capita de US$ 5,98; con una inflación de 55,1% y una Balanza de Cuenta Corriente de 24,3%.
México, miembro desde 1993; con una población de 104,1 millones de habitantes; con un PBI de US$ 897,3 millones; con un PBI per capita de US$ 8,53; con una inflación de 4,0% y una Balanza de Cuenta Corriente de -0,8%.
Nueva Zelanda, miembro desde 1989; con una población de 4,1 millones de habitantes; con un PBI de US$ 114,3 millones; con un PBI per capita de US$ 27,29, con una inflación de 2,4% y una Balanza de Cuenta Corriente de -8,1%.
Papúa Nueva Guinea, miembro desde 1993; con una población de 6,1 millones de habitantes; con un PBI de US$ 4,3 millones; con un PBI per capita de US$ 685,00; con una inflación de 1,7% y una Balanza de Cuenta Corriente de 4,3%.
Perú, miembro desde 1998; con una población de 27,6 millones de habitantes; con un PBI de US$ 100,6 millones; con un PBI per capita de US$ 3,58; con una inflación de 1,8% y una Balanza de Cuenta Corriente de 1,6%.
Rusia, miembro desde 1998; con una población de 142,8 millones de habitantes; con un PBI de US$ 1.166,6 millones; con un PBI per capita de US$ 8,21; con una inflación de 9,0% y una Balanza de Cuenta Corriente de 5,9%.
Singapur, miembro desde 1989; con una población de 4,4 millones de habitantes; con un PBI de US$ 146,1 millones; con un PBI per capita de US$ 32,51; con una inflación de 2,1% y una Balanza de Cuenta Corriente de 24,3%.
Tailandia, miembro desde 1989; con una población de 65,8 millones de habitantes; con un PBI de US$ 219,4 millones; con un PBI per capita de US$ 3,30; con una inflación de 2,2% y una Balanza de Cuenta Corriente de 6,1%.
Taipei, miembro desde 1991; con una población de 23,0 millones de habitantes; con un PBI de US$ 365,3 millones; con un PBI per capita de US$ 15,76; con una inflación de 1,8% y una Balanza de Cuenta Corriente de 8,3%.
Vietnam, miembro desde 1998; con una población de 84,4 millones de habitantes; con un PBI de US$ 68,3 millones; con un PBI per capita de US$ 798,00; con una inflación de 8,3% y una Balanza de Cuenta Corriente de -9,6%.

miércoles, 26 de noviembre de 2008

CONTRATACION INTERNACIONAL


La compraventa internacional comercial se debe atener a los principios generales sobre los contratos de comercio. Por tanto, están dentro del ámbito contractual al haber consentimiento expreso de las partes.

1. CARACTERÍSTICAS DE LOS CONTRATOS

Las particularidades del contrato de la compraventa internacional son:

a) Consensual. Porque existe consentimiento y voluntad entre las partes sobre tres asuntos: Mercancía, precio y propósito de celebrar el contrato de compraventa. Existe una gran libertad para las estipulaciones o el objeto del contrato. Esta amplitud discrecional oscila dentro de los límites de la equivalencia de las prestaciones, y el honor y respeto de la nación de las partes.
Langle y Rubio[1] aconsejan una amplísima tolerancia en las desproporciones sobrevenidas de las prestaciones en los contratos leoninos, pero hace hincapié que las cláusulas de un contrato deben tener su límite, reclamado por la ética, la equidad y la primacía del interés social sobre el particular, o sea, por el bien común.
Sin embargo, este es un límite, aún cuando necesario, difícil de conservar por la bipolaridad instantánea que se establece entre el lucro que anima el contrato y la ética que ha de perseguir el Derecho. La equivalencia de las prestaciones que es en definitiva lo que busca la equidad y el bien común, se pueden lograr si entendemos precisamente que la compraventa es un acto de revender y que alguien exporta para abrir un mercado e incrementar sus lucros en tanto que en igual sentido el importador busca aumentar sus beneficios con la buena compra de su mercancía. Es un acto de negociación en el que ambos van a alcanzar un beneficio.
El orden público y el respeto a la nación de las partes es otro de los límites de la libre expresión de los sujetos en el contrato. La Ley de Introducción al Código Civil del Brasil en su Art. 17 declara inadmisible la libre expresión de las partes que sea ofensiva al orden público, la soberanía nacional o las buenas costumbres. Y finalmente el Art. 53 del Código de Comercio Español sentencia que las convenciones ilícitas no producen obligación ni acción, aunque recaigan sobre operaciones de comercio.
b) Sinalagmático. Característica inherente de todo contrato bilateral[2]. Porque genera un conjunto de obligaciones y derechos para cada una de las partes. Se mantiene en situación de interdependencia, de tal manera que la omisión o el desconocimiento de una de las partes da origen a la desatención de parte de la otra. El plazo de entrega, la forma y el pago, son determinados de común acuerdo y en actitud recíproca se establecen penas y condiciones para asegurar la entrega de la mercancía como el pago.
c) Oneroso. Porque cada una de las partes persigue obtener un beneficio, un lucro. El exportador prevé que a través de una compraventa comercial va a obtener una ganancia aun cuando el resultado no responda plenamente a la previsión cuantificable de su precio inicial. De igual manera actúa el comprador. Ambos efectúan un acto de interposición y de lucro.
La transferencia sin fines de lucro, como es el caso de las donaciones que efectúa la comunidad internacional, no es compraventa pues el propietario que transfiere no va a percibir un lucro y a su vez el beneficiario no lo acepta con el ánimo de revender.
d) Conmutativo. Porque el contrato de compraventa se hace sobre mercancías claramente determinadas y a un precio cierto. Aun cuando en el caos de los llamados “contratos a futuro”, también hay una mercancía cierta, no existe un precio claro pues está dado por el comportamiento del mercado, y su naturaleza atípica escapa al contrato común que estamos tratando.
e) Traslativo de Dominio. Porque significa la transferencia de propiedad de la mercancía. Durante la exportación, a través de los canales de comercialización, transcurre físicamente la mercancía y también aspectos formales que constituyen el derecho de propiedad, como la marca, nombre, la disposición del mismo bien, además de las condiciones financieras. Particularmente, nos referimos al acto de enajenación por parte del vendedor y de adquisición por parte del importador. Luego dentro de la propia naturaleza de la compraventa está el tránsito de dominio. El acuerdo mismo expresado en determinar cierta mercancía y el precio constituye la compraventa, con las obligaciones de entregar la cosa y pagar su precio.
El ritmo vertiginoso del comercio internacional actual, dinamiza la transferencia de dominio de la mercancía, donde muchas veces las partes ni siquiera llegan a conocer la mercancía, menos poseerla, ya que puede estar en poder de una persona que ora es comprador, ora es vendedor u ora es custodio en un almacén de depósito o en una zona primaria aduanera.
Todo el comercio internacional es una serie de actos y eventos de interposición, desde que el productor decide exportar hasta que llega la mercancía al consumidor final. Así el productor puede vender a una empresa en su propio domicilio y ésta a un importador quien luego continuará el proceso con una gran rapidez, pues la oportunidad es la que determina el mayor margen de lucro.
Estas operaciones y dichos bienes deben estar asegurados jurídicamente para las partes. Siendo la compraventa internacional un acto jurídico fundamental del comercio internacional, debe proporcionar seguridad al acto y claridad a la relación jurídica. Basta el compromiso claro y manifiesto de las partes para trasladar el dominio de la cosa y exigir el pago, de otra manera estaríamos dando precariedad a los derechos, pues la compraventa no sería el traslado de propiedad sino una serie de posesiones, es decir, situaciones indefinidas en un proceso rápido y continuo donde el contrato se formaliza por una simple llamada telefónica, facsímil o a través de Internet. Si la mayoría de las operaciones internacionales se hace sobre bienes muebles, cuya posesión equivale el título, no hay por qué negar plena e inmediata eficacia de transmisión a la compraventa, sin posesión que es un dominio presunto[3].
[1] Langle y Rubio, Emilio. El Contrato de Compraventa Mercantil, pág. 41. Editorial Bosch, 1958. Barcelona.
[2] Salvat Uno. Pág. 1300. Salvat Editores S.A. 1986. Barcelona.
[3] Sierralta Rios, Aníbal. Contratos de Comercio Internacional, pág. 140. Fondo Editorial de la Pontificia Universidad Católica del Perú, 1991. Lima